Juan's profileEspacio de Juan Mediterr...PhotosBlogListsMore Tools Help

Blog


    August 16

    EL INFINITO ERGUIDO

    Cuando aprieto las mandíbulas los dientes sudan saliva. El fluorescente zumbón aploma mi cabeza. Empujado por las circunstancias ahora toca caligrafiar el número ocho. Sigo intentándolo una y otra vez, presionando con fuerza mal medida la húmeda plumilla de frágil y salpicadora punta. ¡¡Qué fastidio, al trazar el deseado y odioso número me ha quedado con la cabecita demasiado pequeña !!. Quiero conseguir que se parezca a una mariposa ese lazo de cerrada y estrecha figura que grande y modélico alardea de su sinuosa forma en la pizarra. A ver ahora…, pues no, me salió asimétrico y con caída a la derecha. Me muerdo la lengua frustrado. Corrijo, otra intentona, ¿cuántas llevo ya? Recobra simetría vertical, pero vuelve a ser acéfalo y barrigón… La página de la libreta ofrece burlona la tortuosa carretera de mis fallidos intentos. Me escuecen los ojos, me empieza a doler la cabeza… Suena la campana, saco el bocadillo del cajón.

     

    Observo temeroso -como si de una pesadilla se tratara- ese enorme y frío patio. Una marea humana, de gente menuda y atronadora, de vocecitas chillonas envueltas en batas blancas, se mueve como una fiera plana en una gran jaula. Sobresalen gigantescas y amenazadoras las figuras de los vigilantes, se abren paso como barcos fantasma. Mastico con dificultad, tengo la nariz tapada y me ahoga; aún así el ambiente huele a lombriz y el agua de la fuente sabe a tubería metálica. A lo lejos la ciudad fuma por sus chimeneas. Entre esa irreal selva de cemento gris está mi casa. Me encantaría estar allí ahora, pero no basta con desearlo… La luz tamizada por las pastosas nubes me obliga a buscar rincones más obscuros.

     

    Miro receloso el reloj del salpicadero: son las ocho de la mañana y me sobra esta bata blanca que me va corta de mangas –pronto estará manchada-… Quizás toda la ropa me sobra. Me pica la cabeza, oleadas de calor emanan de mi interior. Cuánto me gustaría estar ahora buceando desnudo por las aguas de mi playa perdida en el tiempo. Me siento como esas vaquillas de cruel destino que en el periódico viaje de verano veía hacinadas como carga en un camión. Llevo ocho reses en el mío al matadero donde trabajo.  Ruge el motor en las subidas, algunas vacas mugen disgustadas e incómodas. No sé si podré esta vez pasar de la siete…

    El_matarife

    August 02

    MENÚ TURCO

    Se sientan los dos hermanos a la mesa del restaurante turco: Andrés y Juan Ángel. Quedan como vienen haciéndolo cada principio de noviembre desde hace… bueno… desde hace muchos años. Acuerdan en pedir el mismo menú. Juan Ängel realiza el encargo de la pitanza:

     

    -Juan Ángel: (dirigiéndose a un enjuto y bigotudo camarero que va tomando nota): Para los dos: de primero Tarhana Çorbas, de segundo Sis kebab y Maskina para acabar, y un Doluca Özel Kav cosecha del 2000.

     

    Habla primero éste, el mayor, a su hermano:

     

    -J.A.: (echándose hacia atrás y con semblante risueño): Hétenos aquí, querido hermano, prestos una vez más a degustar platos esta vez de la exótica Turquía a nuestros exigentes y sensibles paladares…

    Andrés. (acomodándose en la silla): En verdad, hermano, que no tanto es la gula la que aquí me cita anualmente contigo, como la curiosidad por estos singulares platos que has demandado…

    J.A.: (soltando una carcajada); ¡Ja! Sí me gustaría hacer notar, estimado hermano, que la expectación gastronómica que me inunda está acaso incrementada por el tema que hoy deseo deliberar contigo, afable Andrés…

    A.: Razón tienes, dilecto hermano. Que la costumbre, sana e inocente que nos congrega en este periódico lapso, viene dada tanto por la degustación culinaria como por la plática elevada.

    J.A.: Y bien… dada la epicúrea fiesta que he organizado para después, propongo como asunto de interés la comparación entre el placer de ingesta de las viandas y el deleite del placer sexual…

    A.: No hay objeción…

    J.A.: ¿No te parece querido Andrés… -ya traen la sopa-, no te parece estimado hermano que existen grandes paralelismos entre las dos materias? A saber, cuando decimos “¡¡vaya mujer, qué bombón…!!”, ¿no estamos haciendo acaso una referencia gástrico-comparativa de un delicioso postre sobre la belleza femenina…?

    A.: Acertado estás, mi hermano primogénito, pues es muy común aseverar que por la boca entra uno de los placeres más sublimes…

    J.A.: Ah, sí. Con frecuencia al ver la vianda apetecida que he de ingerir, se me estimulan las glándulas salivales igual que se me hace la boca agua -valga la expresión popular- cuando mis retinas atisban mujer de excelente ver…y mejor degustar… ja, ja…

     

    Continúan su diálogo con vivacidad ingeniosa y ligereza de lengua atizada por el vino, hasta que llegan al Maskina, el postre

    Se abre la puerta del restaurante, suenan unas campanillas y entra un niño andrajoso y con aspecto necesitado

     

    Niño: (Con carita de ángel) Buenos días, distinguidos y caritativos señores, ¿tendrían ustedes a bien destinar parte de su dispendio a mis necesitados y agujereados bolsillos?, por el amor de…

     

    Los dos hermanos, con la boca llena,  lo miran con desconfianza y desprecio

     

    J.A.: (Frunciendo el ceño y con aspereza) ¡¡Anda mocoso, lárgate, vete dando el piro o te meto una hostia que te pongo del revés…!!

    Restaurante_Turco